Unidad de medida
Los diversos rubros que componen los estados financieros deben ser cuantificados y expresados en moneda de cuenta. Normalmente para esta cuantificación se emplea la moneda de curso legal en el país donde tiene domicilio el ente emisor.
Con la inflación, un peso de 1991 no es comparable con otro de 1990, originándose el problema de heterogeneidad de cifras en los estados financieros. Frente a esta situación podría obrase de las maneras extremas para efectuar las mediciones contables, a ser:
- Mantener las medidas originales (nominales), Ignorando la inflación, como si la moneda mantuviese su valor a lo largo del tiempo (Moneda Nominal o Heterogénea).
- Practicar ajustes por inflación (Homogénea o Ajustada).
Capital a mantener.
Respecto a la medición del “capital invertido a mantener”, existen dos alternativas:
a) Mantener los bienes invertidos (Capital físico) o el mantenimiento de la capacidad operativa. Para el caso, la capacidad productiva de un fabricante podría ser medida por el número de unidades que puede producir: por ejemplo, en el caso de tener como capital invertido una máquina que produce 30 unidades, la medición de su capital estará en función de esa capacidad.
b) Mantener los pesos invertidos (capital financiero o dinerario). Existe un consenso general de aplicar esta medición del capital, en función de la moneda y no de los bienes. En este caso, existe ganancia cuando hay excedente del patrimonio, no atribuible a aportes de los propietarios, sobre el capital dinerario invertido.
Concepto de ganancia. Existe ganancia cuando se ha producido un incremento patrimonial no atribuible a aporte de los propietarios. O sea, es el monto excedente a lo necesario para mantener el capital invertido.
Criterios de medición
Respecto a la medición de activos y pasivos, existen las siguientes alternativas:
a. Valuar activos y pasivos sobre la base principal de sus importes históricos (valores históricos).
b. Valuar activos y pasivos a valores de mercado (valores corrientes).
c. Utilizar la valuación valores históricos y valores corrientes (valuación mixta) o sea:
Emplear valores corrientes para valuar los bienes comercializables sin dificultad y
Valores históricos para el resto de los rubros patrimoniales.
